Lo serio de todo lo anterior, es que al día siguiente empiezan las cuestionantes mucho más importantes que la del acto o de la celebración por haber salido del colegio luego de 12 o más años de escolaridad. ¿Qué estudiar? ¿Dónde estudiar? ¿Cómo solventar lo que se decida estudiar? Estas son situaciones reales con las que el flamante bachiller se encuentra, mucho más si se tiene en cuenta que las universidades o las instituciones superiores tienen barreras de ingreso que hay que vencer.
¿Qué significa elegir una carrera?
La respuesta: es que, al parecer, es para estar junto a ella toda la vida. Lo real es que dos factores se combinan al tomar una decisión: lo que uno quiere ser (interés vocacional) y la capacidad para culminar con éxito el estudio (aptitud académica). El uno sin el otro es una apuesta al fracaso.
No se es igual de experto o bueno para todo; de algún modo somos mejor en algo que en lo otro. En resumen, el joven bachiller debe ubicar de forma clara y categórica sus potencialidades. Si son lo más especificas posibles, mejor. En el mundo actual se vive compitiendo, por lo que el técnico o el profesional deben tener una seguridad absoluta de lo que deciden y hacen.
El nivel de preparación que uno alcanza es importante, por lo que los intereses y aptitudes son, en suma, las variables que definen una buena elección de carrera profesional.
Vale informar que cada año, a nivel nacional, el sistema universitario público acoge en su seno a más de 370 mil estudiantes, con aproximadamente 15 mil docentes, 8 mil trabajadores administrativos, con una oferta académica de más de 700 programas de formación profesional en 100 unidades académicas distribuidas en el todo el país. El sistema universitario público se caracteriza por titular a más de 30 mil profesionales por año, a disposición del mercado laboral en diferentes áreas del conocimiento.
La elección de la carrera, igual que la de la novia, es una decisión crucial
Al terminar el colegio, muchos jóvenes miran con desconfianza las carreras técnicas. Creen que son mal pagadas o que la calidad de educación es inferior a las carreras profesionales.
Sin embargo, a decir de muchos entendidos, las carreras técnicas tienen muchas ventajas, prueba de ello es que durante los últimos años han proliferado rápidamente alrededor del mundo. Cada día son más los estudiantes que optan por carreras de este tipo, las cuales se imparten en institutos profesionales, centros de formación técnica, así como en la mayoría de universidades.
Para algunos estudiantes es fundamental el tiempo a invertir en los estudios superiores. Muchos no desean o no se pueden dar “el lujo” de pasar 4 o 5 años en las aulas universitarias para luego ingresar al mercado laboral. Desean prepararse y tener un respaldo con el que puedan incursionar rápidamente al ámbito productivo. Para ellos las carreras técnicas son una buena alternativa.
Existen varias diferencias entre una carrera profesional y una técnica. En primer lugar el tiempo de duración. Para las primeras es de 4 o 5 años y para las segundas es de 2 o 3 años.
Las carreras profesionales brindan una educación más sólida y profunda, capacitan al estudiante en tres grandes áreas: primero le brindan los conocimientos teóricos fundamentales, le proporcionan conocimientos en ciencias y tecnologías aplicadas y le dan un entrenamiento profesional que lo hacen experto en un área específica. En cambio las carreras técnicas van directo a la capacitación y al entrenamiento. Preparan al estudiante para desempeñar una especialidad técnica o de apoyo profesional.
Podríamos enumerar varias ventajas que ofrecen las carreras técnicas: Se pueden concluir en poco tiempo (la mitad del tiempo requerido en una carrera profesional). Los precios son generalmente más bajos, por lo que son más accesibles y permiten al estudiante recuperar más rápido la inversión realizada. Brindan al estudiante altas posibilidades de insertarse en el mercado laboral, pues muchas empresas e industrias solicitan técnicos para llenar necesidades específicas.
En algunas áreas, las carreras técnicas otorgan remuneraciones más atractivas que las de los profesionales, en otras ocasiones las empresas prefieren pagar sueldos menores, por lo que optan por contratar a un técnico en vez de un profesional.
Muchas de las carreras técnicas permiten una continuidad profesional, ya que brindan la oportunidad al estudiante de continuar sus estudios y acceder luego a una licenciatura.
Vale informarse…
Con la implementación de la nueva currícula, avalada por la Ley Avelino Siñani – Elizardo Pérez, los estudiantes concluirán sus estudios de secundaria y paralelamente obtendrán un grado de técnico medio en 8 distintas áreas productivas, según declaraciones del Viceministro de Educación Regular, Juan José Quiroz.
Además remarcó que se están incorporando 8 áreas productivas que le permiten al futuro bachiller obtener un grado de técnico medio durante toda la formación hasta lograr el bachillerato. La idea es que los nuevos bachilleres tendrán una formación técnica para buscar un empleo. Esta nueva modalidad y la implementación de la nueva currícula permitirían a los estudiantes unir la teoría con la práctica.
El Ministerio de Educación desarrolla un proyecto de inversión para dotar a las unidades educativas de espacios disponibles, equipamiento e infraestructura para implementar inmediatamente la nueva currícula que será aprobada en esta gestión, según mencionaron las autoridades educativas.
El Ministerio de Educación está distribuyendo alrededor de 175 mil títulos de bachiller gratuitos a los estudiantes del último curso del nivel secundario en todo el país. De dichos documentos, 150 mil títulos corresponden a estudiantes del subsistema de educación regular y 25 mil a bachilleres de educación alternativa.// Educa Bolivia
